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éS Accel

Historia: éS Accel

Arranquemos con un poco de historia: la hija menor de Etnies ­–la marca del skater francés Pierre André–, surge en 1995, con la premisa de introducir algo nuevo en la industria. Tecnología, tecnología y más tecnología. Con Don Brown a la cabeza, la marca emerge para traer un aire fresco dentro del mundo del skate. Así nace éS Footwear, una marca que llega para formar una parte muy importante dentro del skateboarding.

Ahora vayamos a lo que nos importa, las zapatillas. Uno de sus primeros modelos fueron las Accel, diseñadas por el mismo Pierre. Estas zapatillas se diferenciaban por varias características, una de ellas –en mi opinión, la más importante–, es que eran irrompibles.
Amoldadas a la época, las Accel tenían todo lo que un skater de los años ’90 necesitaba: eran grandes, eran cómodas, eran cupsole. Pero, sobre todo, eran durables; podías patinarlas durante meses y, cuanto más usadas, gastadas, rotas, mejor se sentían.

Si bien la marca tuvo varios “grandes éxitos”, como lo fueron las Koston 1, SLB, Muska, Creager, entre otras, ninguna perduró tanto como las Accel, ya sea porque no pertenecían a ningún corredor en particular o, quizá –como creo yo–, por su diseño simple, que no pasa de moda.

En todos estos años, las Accel fueron sometidas a un montón de actualizaciones. Además de las originales, aparecieron las Accel TT, las Accel Plus, hasta la época dorada de las cupsoles. Cuando la demanda comienza a caer, éS crea una versión vulcanizada, con menos padding y más slims, las llamadas Square one.

Todos los que compartimos esta pasión, necesitamos un calzado cómodo, tan confortable que nos permita terminar una sesión sin dolor (es más: que podamos concentrarnos en nuestra actividad, sin acordarnos de nuestros pies). Felizmente, éS mantuvo el modelo a través de los años, dándonos cientos de combinaciones de colores, ediciones especiales de riders, fotógrafos, filmers.

Pero, se sabe, el mercado manda. Y esta marca –que tuvo su época dorada con uno de los mejores teams que yo recuerde, y que en 2002 nos trajo Menikmati, uno de los vídeos más épicos de la historia del skate–, en 2011 entró en un “retiro creativo”, en palabras del mismo Pierre.
Ya no había mercado para marcas como éS. Las nuevas generaciones no necesitaban ni padding, ni protección; solo les importaba sentir el contacto con la tabla; las vulc se comieron el mercado.

Seguramente muchos estén en desacuerdo conmigo, pero hay que reconocer que fue la época más plana y sin creatividad en la historia de las zapatillas de skate. No hubo marca que no tuviera su versión de las Janoski, de las old skool, por citar algunas.

El tiempo pasó, y por suerte para nosotros, los que amamos la marca por todo lo que representó, representa y representará dentro del mundo de la patineta, en noviembre de 2013 nos enteramos de que éS estaba de vuelta.
Mucho tuvo que ver el mercado japonés con este regreso, ya que los japoneses tienen cierto gusto por las zapatillas de los años ’90. Me vienen a la mente las Vans Knu Skool, que, al día de hoy, solo se venden en Japón.
Lo primero que trajo éS a este mercado fue una serie limitada de las Accel en cuatro colores –las blancas, las rojas, las icónicas negras y, por último, las marrones.

éS estaba de vuelta. Si bien lo hizo con varios modelos vulc, su esencia, y para lo que se creó la marca, fue darnos a los skaters algo que nos durará más que un par de sesiones.

Ya en el 2015, la tendencia hizo que, de a poco, cada vez mayor cantidad de marcas volvieran a ofrecer más modelos cupsoles en sus catálogos.

Se siente en el aire un olor “noventoso”. DC trae una versión actualizada de sus famosas Lynx, que mantiene algunos aspectos de las originales, pero pierde su esencia. En cambio, éS escucha el pedido de los skaters. Vuelve a lanzar uno de sus modelos más icónicos, como comenté, pero además nos trae las Accel Slim. Estas son una versión para un mercado que necesita sentir la tabla, pero también proteger los pies. Y lo más importante: el poder patinarlas y que se sientan de la misma forma incluso después de pasar tiempo usándolas.
Con esto éS nos da la posibilidad de elegir: si querés sentir más la tabla, tenés las Slim, y si buscás más protección, tenés las OG.

A mí, como a muchos skaters, que empezamos a patinar a mediados de los años ’90, las Accel representan mucho. No es solo una zapatilla; tiene que ver con un montón de otras cosas, como la forma de vestir y, sobre todo, la forma de patinar. Lo primero que se me viene a la mente es PJ Ladd o Tom Penny haciendo pruebas técnicas, y siempre con las Accel en sus pies.

Las Accel representan una época, una idea, algo que, en lo particular, me devuelve a mi adolescencia, a una época en que lo único que me importaba era andar en patineta.

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